La acuicultura del futuro

Cómo serán las piscifactorías del futuro.

En un futuro próximo, la acuicultura no será un complemento a la pesca, sino una evolución natural de una necesidad que requiere de soluciones efectivas para garantizar el alimento a la población 

Al igual que sucedió con la ganadería, que representó una evolución a la caza, la acuicultura es el futuro hacia el que navega la humanidad y para el que se precisa de entornos que como las piscifactorías deben garantizar la producción de alimento en un escenario marcado por la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente.

La sostenibilidad es la palabra clave que define el futuro de la humanidad y en materia de gestión de piscifactorías el verdadero reto al que se enfrenta el sector reside en obtener el mejor rendimiento de un producto limitado. 

La acuicultura representa un sector económico que contribuye, de media, a incrementar en un 5% el PIB de un país que apuesta por este tipo de industria. La inversión en este ámbito, por tanto, debe estar orientada a alcanzar un nivel de gestión propio de un entorno empresarial que hace uso de instrumentos de gestión de última generación.

Un sector en pleno proceso de expansión.

Para el año 2030 se espera que la producción del sector de la acuicultura supere los 100 millones de toneladas en todo el mundo. Esto representa un crecimiento anual superior al 4% teniendo en cuenta los datos de los que disponemos en la actualidad. Son muchos expertos los que vaticinan que para el año 2030 aquellos países que apuesten por la acuicultura implantando una economía basada en la gestión eficiente de los recursos marítimos y oceánicos verán su esfuerzo compensado por una previsión de ingresos cercana a los 3 billones de dólares. 

Si embargo, si algo demuestra la industria acuicola es que se trata de un sector muy versátil que requiere de una especial atención dada su naturaleza y la enorme responsabilidad que conlleva alimentar a la creciente población que habita nuestro planeta. 


Una tecnología que recorte la curva de aprendizaje.

El futuro de las piscifactorías pasa inexorablemente por comprender mucho mejor las necesidades de la explotación, por tomar decisiones en el instante preciso y por, en definitiva, interpretar de un modo adecuado los datos que arrojan las diferentes unidades de producción para contrastarlo con la experiencia. 

Sólo las granjas de peces que convivan con tecnologías de última generación podrán emprender su camino hacia un futuro de éxito y sostenibilidad. Y para ello, las propiedades de tamaño medio no necesitan llevar a cabo enormes inversiones para poder adaptarse a un futuro que presenta un reto tras otro. Apoyarse en plataformas que crecen conforme lo hace su negocio representa una oportunidad para aplicar una estrategia de supervivencia basada en un modelo de gestión en la nube que facilite el intercambio de información y recursos.

Y precisamente en la nube encontramos la solución para afrontar el futuro con garantías. Las aplicaciones de gestión en la nube especializadas en el sector de la acuicultura ofrecen un entorno fiable que además, gracias a una cuota de suscripción competitiva, crecen conforme loa hace el negocio y la industria en general por lo que son quizá el mejor aliado para adaptar la explotación a las necesidades que presente el sector en el futuro.

Sostenibilidad y respeto al medio ambiente.

El futuro viene marcado por el cuidado especial de los recursos del planeta como modelo que garantice la sostenibilidad del entorno. Y esto lleva a la creación de diferentes niveles de certificación y modelos de calidad. Las piscifactorías deben cumplir, por tanto, con una normativa cada vez más estricta que debe aplicarse de un modo eficaz en cada explotación de biomasa para garantizar que cumple con las necesidades cambiantes de un entorno vivo y versátil.

Llevar una correcta gestión de las diferentes certificaciones que cada región y país establece de forma autónoma es una tarea crucial que debe atender una granja de peces que quiera sobrevivir en el futuro. Vincular, además, todos esos niveles de certificación a la explotación adecuada facilitará con creces el acceso a una información de vital importancia que puede representar el éxito comercial y estructural de una piscifactoría que opera en mercados que se adaptan de un modo constante a nuevas legislaciones y normativas